Sin palabras Pedro Sánchez

Anoche no hubo palabras que calmaran mi desolación, desamparo, tristeza y angustia. No las hubo, porque detrás de un mensaje institucional, una comparecencia de mi presidente, no hubo nada, absolutamente nada que me ofreciera un aliento de esperanza.

Hoy tras una noche larga, llena de desconcierto, desvelos y vigilia siento el vacío que deja el abandono. El mismo que deja el rastro del desamor. El mismo que deja el desafecto, la aversión y el aborrecimiento.

Ayer fui consciente que unos cumplen y otros no. El pasado lunes día 9 tras escuchar el comunicado del gobierno del aumento de infectados por el coronavirus de una manera liviana, empecé a entender que esto no era tan banal e intranscendente como lo estaba viviendo la sociedad, en la que me incluyo y me responsabilizo.

No hay mayor error en la vida que girar la cabeza ante los problemas, el conflicto y la contrariedad. Y un mayor error es no ser consciente de su existencia. Ahí es donde fallamos muchos y donde quién no aprende se queda fuera.

Ayer fui consciente que unos cumplen y otros no. Qué tras mil datos e información sin trascendencia ante la inquietud de lo que acontece, unos cumplimos con nuestra responsabilidad y este gobierno no.

No hay mayor desasosiego que leer entre lineas el miedo cuando uno busca respuestas. Y eso es lo que vivo desde el pasado día 10 de marzo y con mayor intensidad desde el sábado catorce. Gente que necesita ayuda, que necesita esperanza, que necesita saber que su esfuerzo suma a mucha gente a pesar de perderlo todo.

Ayer fui consciente que unos cumplen y otros no. Qué de sábado a domingo, la mayoría cumple y llegado el lunes esta pandemia vuelve a abrir sus puertas al interés y no a la coherencia. Que España necesita huevos, decisiones y contundencia y que una semana después 600.000 test no son la respuesta.

No hay mayor error en la vida que ir por detrás sin aprender. No ir con la cabeza alta, observando el paso de quién recorrió el camino, antes que uno, aceptando que el error de quien te precede es su regalo para ti, pues te ha dado las pautas de por donde no debes ir.

Ayer fui consciente que unos cumplen y otros no. España tiene muchos problemas y los españoles, en parte, somos responsables de ello. Sin embargo, en un momento excepcional el problema no es social, ni político, ni tampoco partidario, este es un problema de liderazgo nacional, de compromiso de estado y no saber como afrontar esta situación y dejar en manos de un gran marketiniano las decisiones de una crisis, sin que sepa hacerlo, aunque pueda y tenga los recursos para ello.

No hay mayor error en la vida que confiar tu vida, tus objetivos y sueños a quien no se pone en tus zapatos. Lo diré alto y claro, este error, este gran error, aunque me cueste un alto precio profesional, no lo tiene Sánchez miren y observen quien mueve los hilos. El mismo que sabe llegar al lugar y que no sabe cómo mantenerse. El mismo que aniquila la capacidad de pensamiento en beneplácito del ego de su cliente para satisfacción del suyo propio. Sí, vuélvelo a leer porque hablo de estrategia, de anulación de separación de un «líder» de la realidad de lo que acontece. El mismo que ha adquirido el mayor poder del estado y que no sabe gestionar una crisis, como no supo hacerlo en Extremadura. El mismo que dejó al pie de los caballos a su cliente como ahora lo está haciendo con el presidente. El mismo que veta a quien no baila y entorpece sus intereses. El mismo que representa la cara más maquiavélica en pleno S.XXI. El mismo que nadie pondrá en el punto de mira y que muchos deberían quitarle, el velo, al mismísimo Sanchez.

No hay mayor satisfacción personal que confrontar con un político, ante una diferencia de criterios, porque cuando esto sucede es porque toma tierra, porque cuando el criterio se asienta en valores, la diferencia tiene sentido. Y si Sánchez anoche aceptó leer ese discurso es porque ni es consciente, ni es coherente, ni es responsable con lo que dice y con lo que hace.

Ayer fui consciente que unos cumplen y otros no. Y por ello, no puedo admitir, ni tolerar, a la vez que se merece todo mi rechazado, lo vivido anoche en este momento de incertidumbre.

Ayer fui consciente que mientras yo cumpla, mientras crea en lo que hago y para qué lo hago, mi retiro, mi cuarentena, mi compromiso con los españoles tendrá sentido. Porque no hay mayor desolación que ver esta imagen de camas vacías que dentro de unas horas estará repleta de personas por la incompetencia de no cerrar un país con la consecuencia de que el PIB baje más del 20%. Es por ello, que no hay huevos. Es por ello, que unos cumplen y otros no.

Ahí lo dejo Señor Sánchez. Algunas palabras sí me han salido hoy.

Yo cumplo, ¿usted que va a hacer?

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One thought on “Sin palabras Pedro Sánchez

  1. Por favor,,,Pedro Sánchez dejé de mirar a quien le manda a usted y actué como un verdadero padre para sus hijos los españoles ahora es su momento,,más tarde no abran ni hijos ni personas que lo puedan seguir,,ni para bueno ni para malo,,porque habremos muerto

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